Lo que más me hace falta

Es sentir que alguien me quiere así de tanto. Ahora yo lo hago y sé que se corresponde hacia abajo. Porque no es “a pesar” del cansancio y la frustración y la duda. Es porque me siento agotada y confundida y sé que en algo la estoy cagando, que los quiero.

La maternidad humana está detonada por las hormonas, pero se alimenta del trato y conocimiento y esfuerzo. Como en toda relación, necesita trabajo para que funcione. Porque son las únicas personas a las que uno puede amar aún cuando uno no los soporta. Es aprender a no tomarse las provocaciones de forma personal. Es admitir que tal vez uno no lo sabe todo y corregir errores. Es soltar, cuando es más fácil aferrarse.

Yo nunca soñé con ser mamá y ahora no me imagino no siéndolo. Tampoco pensé que lo fuera a ser sin la mía y, pues, había otros planes. Me gustaría tener una vida adulta con mi mamá de testigo, de apoyo, de cariño. Espero estar allí para mis hijos cuando ellos me necesiten así.

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