Ya estoy en edad de que lo mejor para mí es lo que más me gusta. Aplica para todo, especialmente la ropa. Nunca he sido mucho de modas y ahora menos. Quiero verme bien en el espejo, no en los ojos de extraños. Y la gente que me quiere creo que le importa poco cómo me miro. Tampoco estoy ya en «edad de merecer», así que no estoy en busca de aprobación.
Es complicado eso de pertenecer a una sociedad y querer ser parte de una cultura, pero no querer conformar con todas las expectativas para una mujer de mi edad. Se supondría que a mis casi 47 años, yo no debería estar tatuada, ni usar minifaldas, ni tener opiniones… no sé, las cosas han cambiado considerablemente desde que mi mamá tuvo mi edad. Menos mal. Y seguirán cambiando para mi hija. Espero que para mejor.
Lo más popular no siempre es lo mejor, es simplemente lo que apela al común denominador. Y lo común a veces raya en lo ordinario. Tal vez por eso me guste más lo que me gusta.
