Estoy armando un rompecabezas cuya tercera parte es beige. Todas las piezas tienen la misma forma básica. Y sólo me queda ir probando una por una. Hasta que encuentro la correcta.
Probar hasta que encaja puede ser un buen lema para la vida. Otra forma de tener esperanza, tal vez. Vamos probando piezas hasta encontrar la que queda bien y si no queda bien, seguimos. La necedad se llama perseverancia cuando logra su cometido. Es una pura cuestión de consistencia.
Siempre queda una oportunidad siguiente para intentarlo. Hasta que salga. Aunque uno se tarde. Lo peor que pasa es que no venía la pieza en la caja. Pero lograr armarlo casi todo, también tiene su mérito.
