La temperatura correcta

Hay un juego de balance en encontrar la proporción correcta de agua fría/caliente para bañarse, cosa delicada que se puede esfumar en un segundo con un mal juego de la cañería. Algo así como tomar café. Tiene su momento exacto, porque si te quema, duele y si está frío, sabe feo. Luego hay cosas que son versátiles, la pizza el mejor ejemplo. Hasta de la refri sabe bien.

En la vida tenemos momentos en que el elusivo «timing» es esencial. Dos personas que coinciden en una fiesta y se pasan juntas el resto de la vida y otras dos que nunca llegan a conocerse porque una no llegó a la cita. Pero esos momentos son elusivos y, al final del día, no tan trascendentales, sobre todo si no son consecuencia de una serie de decisiones conscientes. Las cosas más importantes de la existencia se calculan todos los días y se tiene la oportunidad de realizarlas en varias etapas. No habría matrimonio que sobreviviera la presión de ser siempre perfecto, en el tiempo adecuado y la forma requerida. Hay desencuentros en todas las relaciones y el mérito está en superarlos.

Menos mal hay tantas otras comidas que no son delicadas. Aunque hasta el café me lo tomo frío si no tengo otra opción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.