La edad del olvido

Hace poco, traté de recordar el nombre de la ciudad de un equipo de football, sin éxito. Me pasa con frecuencia, sobre todo con lugares. Sé que lo sé y mi cerebro se niega a abrir la gaveta donde está guardada la información. Puede ser la edad. O el cansancio. O la edad.

Hay tantas metáforas para describir el cerebro: una súper computadora, una red de autopistas, un archivo. A veces creo que el mío es una de esas gavetas en donde acumulamos todo. Todo. Y, como está llena y le seguimos metiendo cosas, encontrar lo que buscamos no siempre es posible. Como el nombre de la ciudad, o el de la persona que tengo enfrente, o el del chucho. Me gustaría aprender a ordenar todo ese relajo.

Sí es cierto que con la edad, uno olvida lo más reciente. Tal vez le pone uno menos atención. Voy a tratar de fijarme más en lo que me interesa. Ah, claro, por eso olvido todo lo demás.

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