Hoy estuve cansada

Porque no he dormido más de dos horas seguidas en dos semanas. Es una situación que espero corregir hoy, pero básicamente regresé al poco sueño de tener un bebé, con demandas de niños grandes que suplir. (No tengo bebé, conste. Y luego de esta experiencia, ya dejé por completo de añorar uno, gracias.)

Es increíble lo agotador emocionalmente que puede ser no dormir. Todo se amplifica y ralentiza. El tiempo parece pasar por un colador de algodón y sé que mis respuestas se tardan en llegar, el paso entre mi cerebro y mis palabras está en reparación.

Descansar no es un lujo. Estamos hechos para apagarnos durante un tiempo determinado todas las noches. Le damos oportunidad a nuestro cerebro de procesar información, al hemisferio derecho de integrar nuestras emociones, al izquierdo de dejar de hablar un rato.

Espero lograr soltar. Aunque lo más probable es que no.

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