Leo gracias a mi mamá. Ella me metió el vicio de la lectura. Lástima que no me enseñó cómo lo hizo porque no he podido contagiar a mis hijos.
Creo que leer es la maravilla más grande que tiene a su disposición el ser humano. Más que la música y el lenguaje y las exploraciones. Porque lo puede contener todo. Tener un libro en común es tener experiencias conjuntas con extraños. Es mágico.
El último libro que recuerdo haber leído con mi mamá es Seda de Baricco. Una bellecita. Nostálgico y lindo. Corto. Con dolor mezclado entre sus páginas que parecen fáciles. Un poco como mi recuerdo más maduro de la relación con mi mamá. Adecuado último libro.
