Últimamente me salen muchos videos que hablan de energía y atracción. Hasta en mi meditación diaria mencionan la diferencia entre enfoque y atención. Y, aunque sigo escéptica del alcance de una “energía positiva”, estoy convencida que todo en lo que me fijo, crece.
El sesgo de confirmación expone que uno tiende a notar más aquello que está buscando. El mejor ejemplo es el del carro rojo: en el momento en el que uno maneja un carro rojo, mira vehículos del mismo color por todas partes. No es que se hayan multiplicado, es simplemente que uno se fija más. Pareciera que esto es una crítica a la forma en que ponemos atención. Pero he llegado a la conclusión que es la motivación perfecta para buscar cosas buenas. Mientras más las busco, más me aparecen. Y con lo pesada que es la vida a veces, cualquier ayuda es bienvenida.
Sigo sin estar ciento por ciento convencida de la efectividad de una simple “vibración mental” para atraer lo que quiero. Pero sí estoy seguro que aquello a lo que le pongo trabajo, energía, dedicación y atención tiene más probabilidades de crecer.
