Despierta

Anoche me despertó algo a la medianoche y me costó muchísimo volver a dormir. Estaba completamente despierta, más que a las tres de la tarde de un día típico. No me entiendo a veces.

De las cosas que más nos están costando en esta modernidad es dormir. Es uno de los factores fundamentales de una buena vida. El cuerpo nos lo pide. Debería ser fácil. Y resulta que es tan complicado dormir de seis a ocho horas todas las noches como quitarse el hábito del pan con café. Tal vez más. Las rutinas ayudan. El propósito de estar en la cama a la misma hora todos los días ayuda. Meditar ayuda. Pero ni todo eso combinado es garantía.

Con lo que me gustan las rutinas, trato de seguir la mía hasta en los fines de semana. Me he convertido en alguien extremadamente diurno, con poca tolerancia a trasnochar. Y ni así lleno mi cuota de descanso. Menos en noches como la de anoche. Tal vez empiece un club de trasnochados.

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