Dejar pedazos

Me he roto y desarmado y perdido varias veces. Pero no es nada extraño ni único. Nadie llega al final entero, al menos no con las piezas originales.

La medicina tradicional se fija en la totalidad del ser, viéndolo como un sistema integrado. El dolor de pie afecta la digestión y el humor y la capacidad de tomar decisiones morales y la salvación del alma. Todo por un dolor de pie. La medicina moderna lo mira a uno como un mecanismo con partes reemplazables. Ambas son correctas, una sirve de mirada y la otra de procedimiento.

Me duele el pie. Hay que operarme. Dejaré esa pieza atrás y tendré otra. Y otra más adelante cuando aprenda algo nuevo. Y perderé una parte mía con cada vez que se me rompa el corazón. ¿Quiénes somos al final si no somos los mismos? Ni idea. Pero sigo pensando que no importan las partes perdidas, mientras integre las que lleguen a suplirlas.

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