Llevo 16 años de ser mamá y, por muchos libros que lea, voy aprendiendo en el camino. Porque cada reto presenta diferentes oportunidades. Al menos así me lo estoy vendiendo a mí misma. Es jodido criar gente. Siempre está la inevitable realidad de que, por mucho que uno no quiera, mete la pata.
Entre todo eso, creo que lo más importante es enseñar a que todo tiene consecuencias y que mejor se afrontan con la misma energía que uno gastó para crearlas. Romper las reglas conlleva cierta valentía. Recibir lo que sigue, también.
Yo no puedo, ni quiero, estar 24/7 decidiendo por mis hijos. Sí puedo acompañarlos a disfrutar de las cosas buenas y a afrontar las malas. También es parte de las decisiones que yo misma tomé al ser mamá.
