Nos quedamos muchas veces sin tomar decisiones porque cambiar cuesta. Yo me he mudado de casa cuatro veces y todas han sido devastadoras. No importa que haya sido para ir a una parte mejor. Es sacar las raíces y transplantarse. Horrible.
Lo que pasa es que uno siempre está cambiando, aunque se quede en el mismo sitio. La permanencia es una ilusión que nos impide estar en lo que estamos. Desear volver al pasado o quedarse para siempre en el presente es ignorar la premisa básica de la existencia: lo que no se mueve, se muere.
Cuando uno nada en aguas abiertas, hasta para quedarse en el mismo lugar hay que hacer movimientos. Así igual la vida. Si uno no está dispuesto a moverse, la corriente lo lleva donde quiere, que no es necesariamente el sitio que uno quiere visitar. Mejor moverse, mudarse, evolucionar hacia el camino que uno escoja. Y contratar gente que le empaque todo, eso de meter cosas en cajas es una tortura del infierno.
