Cambiarlo todo y seguir igual

Hago rutinas con todo lo que puedo. Me da paz. Pero trato que no se me vuelvan obligatorias, porque ya me ha dado ansiedad no poder cumplirlas. Sobre todo ante eventos que me han sacudido la vida.

Las cosas que hacemos de forma constante definen quién somos. Si nuestra existencia se va en estar pendiente de los demás, en criticar, en tirar veneno, pues eso es lo que somos: seres miserables. Si llenamos nuestros días de cosas positivas, no importan las catástrofes, siempre vamos a tener una reserva de paz en dónde refugiarnos.

Los cambios son como montañas qué superar en el camino. La rutina es el combustible que me impulsa. Pobre la gente que no tiene nada más que basura en sus vidas.

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