Buena química

Cuando uno encuentra alguien con quien se lleva bien a la primera, habla de química. Con la familia, eso es complicado.

Tener una buena relación con los hijos es aprender a deslizarse sin esfuerzo sobre una cuerda floja. Los que lo hacen bien, son engañosamente confiados, lo hacen parecer fácil. Hay que recordar que, para que algo complejo se mire fácil, se necesitaron muchas,‘incontables horas de práctica.

Hoy, almorzando con los niños, pude disfrutar de tantas veces de repetirles el “por favor” y “grscias”. Tantas horas de atormentarlos con buenos modales. Tanta paciencia para escucharles hablar cuando aún no platicaban. Pero ha valido la pena. Porque ya tenemos química.

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