Frijoles blancos

Los frijoles blancos con esponazo de mi mamá eran deliciosos. Estaban en la rotación del menú mensual y los esperaba con ansias. Lo divertido es que a mi mamá no le gustaban.

Hay cosas que uno hace sin ganas. Aunque queden bien. Y no sé si vale la pena. Habiendo tantas cosas más, no hay que hacerse el mártir.

Yo simplemente no hago lo que no me gusta. Lo bueno es que, de eso, no hay mucho.

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