Lo nuevo

Uno se acostumbra a lo suyo, sobre todo si es tecnológico. El cel ya se abre solo y la compu no tiene uno más que encenderla. Pero no se puede uno quedar con lo viejo y hay que cambiar todas esas cosas. Por mucho que nos dé ansiedad. Al menos a mí me la da.

Toda la humanidad se ha dividido entre los que impulsan los cambios y los que los rechazan. Basta con hacer una revisión rápida de la historia para ver quiénes ganan al final. Quedarse atrás es peor que morirse, porque uno se desconecta de lo que está pasando alrededor. No se trata de comportarse como el joven que uno ya no es. Es de poder acompañarlos para no perderlos.

Cada vez que cambio de aparato, me estreso. Y, también, cada vez puedo. Me siento como la más moderna de las antiguas. Hasta que toca el nuevo.

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