Encontré la forma que a mí más me gusta para hacer salsa de carne. Es una mezcla de varias que he probado, pero lo esencial es hacerla con carne con hueso. Y mucho vino. Así me gusta a mí. Lo que me tiene encantada es haberme liberado de hacerla de una forma en particular que no me satisfacía del todo aunque fuera lo tradicional.
El tiempo junto con la acción dan paso a los rituales . Éstos nos ayudan a mantener vivas formas probadas durante décadas de hacer las cosas. Nos mantienen conectados con nuestros antepasados y nos afianzan en la línea del tiempo hacia futuro. Pero no deben ser inamovibles. Porque todo es sujeto a cambio y cada persona debería hacer propio, suyo, lo que hace siempre. Y dejar que los que vengan lo hagan también. Conservar el espíritu, no sólo el ritual.
Les he enseñado a mis hijos las recetas que me gustan. Espero que las hagan cuando yo no esté y que un descendiente lejano aprecie mi predilección por la carne con hueso para la salsa.
