Demasiado esfuerzo

Todos tenemos la capacidad de cambiar y un impedimento para dejar de hacerlo. La transformación es inevitable. Pero está limitada por las cosas que no podemos mover. Estamos hechos de ladrillos genéticos, culturales, sociales, familiares, que son casi imposibles de derrumbar. Se puede tratar de hacer girar el edificio a un ángulo totalmente diferente. Pero a veces eso no es sostenible.

Harari dice que la persona más feliz es la que mejor conforme está con el marco de su vida. Yo creo que vamos tomando decisiones que nos llevan más adentro en cierta dirección y que regresar a un punto casi cero implica demasiada destrucción. Demasiado esfuerzo.

Claro que se puede. Sólo hay que medir si el precio vale la pena lo obtenido. Y a hacerle ganas a lo que decidamos. Se puede también ser feliz sin todo lo todo que uno quiere.

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