Las construcciones son especiales. Buena hija de ingeniero, entro a alguna parte y puedo decir si una columna está torcida. Y siempre pienso en los fundamentos de un edificio como lo más importante. Así, poco importa lo de afuera, se puede reconstruir.
A veces, sin embargo, es necesario tirarlo todo y comenzar de nuevo. Cualquier ciudad moderna, tiene capas y capas de civilizaciones antiguas sobre la que está construidas. Así somos en nuestras propias vidas: las piedras fundamentales sirven una y otra vez para edificar realidades distintas con cada reinvención que hacemos de nuestras realidades. Lo más importante es sobre lo que nos desarrollamos, aunque haya que tirarlo todo y volver a comenzar.
Me da miedo, lo admito. Pero ahora estoy más ilusionada que temerosa. Puedo volver a edificar, porque tengo todo lo importante para hacerlo.
