No vi el sol al despertar
Tampoco me dejó ponerlo en mi ventana
La noche se me quedó pegada a los pies
Un fango de luz (su ausencia)
La cama navegaba sobre las ganas perdidas
Una almohada ahogada en el suelo
Los pájaros delataban al día
Que seguía escondido detrás de tus párpados
Mi día no comienza hasta que me saludas
Puedo haber hecho la mitad de mi vida
Y empezar a existir cuando me hablas
Hoy me escondí de la puerta del cuarto
No quise insistirle al sol
Que puede quedarse afuera sin entrar más.
Hoy estabas dormido.
