La forma sigue la función. Dios está en los detalles. Las leyes de las cosas pequeñas. Las formalidades que nos indican por dónde va el contenido. Los formularios que nos piden lo importante. Hacer cosas metódicas que nos sitúan en dónde debemos ir.
Vivimos en un constante fluir entre las cosas pequeñas y lo grande. Entre las formalidades que parecen nimias y lo que nos pesa del fondo. Si nos pasamos del lado de lo externo, le ponemos obstáculos a avanzar lo interno. Pero si sólo vemos lo de adentro, sin hacer las cosas hacia afuera, tal vez no lo podemos transmitir que se nos entienda.
Ir de uno y el otro lado, no perder la forma y no olvidar el fondo. Como decir un “te amo” y sentirlo.
