Es un chiste viejo el de las pinturas de Picasso. Un ojo aquí, una boca allá «y más parecen pijazos.» No se podría deducir a simple vista que su mejor talento siempre fue la precisión del dibujo. Sólo hay que revisar sus toros y sentir que el animal está respirando para reconocer la perfección de sus trazos. Mi papá contaba una historia de Pablo: estando en la escuela de pintura, la clase de dibujo era la más detestada, porque los aspirantes a artistas creen que no necesitan saberse las reglas, sino sólo tener inspiración. Un joven Picasso agarraba el carboncillo entre los dedos y en tono burlón les decía a sus compañeros: «Con esto me voy a volver famoso.» En efecto. No queda registro de los demás estudiantes de la clase, opacados por el más famoso artista de su época.
Toda actividad humana tiene reglas o formas establecidas de realizarse. Costumbres que vienen de mucho tiempo atrás y que, ostensiblemente, son la mejor forma de hacer algo. Y, antes de romperlas para mejorarlas, hay que conocerlas.
Siento que es una de las tareas más aburridas que me tocan como mamá: enseñar las reglas a mis hijos. El enano cree que puede agarrar su guitarra y roquear sin practicar. La niña pretende hacer un par de chirulos sobre un papel y que sepamos que es un perro/gato/casa/persona. Confrontado con la necesidad de practicar escalas, el entusiasmo por el instrumento decayó sensiblemente.
Lo mismo con los valores que consideramos necesarios en esta casa. Entre broma y seriedad, digo que les estoy enseñando pudor para que después lo pierdan. las comidas no llegan a ser tan estrictas como eran con mis papás, pero no he logrado pasar un almuerzo sin quitar codos de la mesa, cerrar bocas llenas de comida, ajustar cubiertos y alargar servilletas los últimos siete años.
Pero así como en Road House, «sé amable, hasta que sea el momento de dejar de serlo», es importante tener reglas, conocerlas y saber cuándo y cómo romperlas para mejorarlas y mejorarse.
Sin un dibujante privilegiado, no tendríamos pinturas excéntricas. Espero que mis hijos encuentren su talento de igual forma.

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