No es bonito

Tener tos es horrible

no tiene nada de atractivo

esa expulsión violenta, involuntaria de aire

hace que te miren con cara de germen

hasta el estómago se manifiesta con más privacidad

la tos es inapelable, incorrecta, insociable

nada sexy como una pequeña fiebre

de esas que dan brillo a los ojos

y color a las mejillas

la tos sólo le proclama al mundo

que estás enferma, que se alejen

no cesa ni de noche, qué pesada

se ríe del jengibre y la miel y el tomillo

tal vez le hace caso a un exorcista

si no es que lo enferma primero.

No, no, tener tos no es bonito

tampoco los remedios apropiados

pero aquí estoy, probando de todo

que necesito dormir, sola, sin tos.

Nunca es lo mismo

Saber las cosas o sentirlas. Leer acerca de un monumento o verlo. Cuidar una enfermedad o padecerla. No hacemos nuestras las cosas, realmente nuestras, si no las experimentamos. Pero… no necesitamos pasar por tooodas las enfermedades del mundo para tener empatía. O conocer todo el mundo para apreciarlo.

La capacidad de ponernos en el lugar del otro nos acerca y nos hace parte del resto de la humanidad. Cada uno experimentamos la vida de una forma distinta, interna, privada. Entrar aunque sea al principio de ese mundo, es multiplicar el nuestro.

No. No es lo mismo observar que experimentar. Pero a veces simplemente no es necesario. Basta escuchar.