Tengo todo el tiempo del mundo
Y lo he evaporado en la cocina
Revisando ecuaciones de matemáticas
Buscando declinaciones germanas.
Me regalaron días sin carro
Que se me van regando plantas
Los duermo en noches atropelladas
En días vestida para no salir.
Ahora hay un saco de minutos
Pidiendo que los llene con palabras
Pero se me escapan todas
Dando instrucciones a niños inquietos.
Hay mañanas de sol, noches sin cielo abierto
Amigos sin visitas
Vino sin abrir
Comida que me espera para otra cena, no hoy, gracias.
Los gatos saben bien cómo gastarse
El tiempo sin reloj
De los días sin destino
Las puertas de la casa otro adorno más.
Se me va la tarde
Recordando sacar la ropa de la secadora
Preparando una cena más
Y recordando que mañana, tampoco voy a tener tiempo.
