Necesidades

Los perros están de tragedia porque los niños ya se fueron al colegio. Los he tenido que consolar, pero entiendo que soy un “peor es nada”, sobre todo para el cachorro. Él me quiere, sí, pero adora a la niña y ni el sol lo calienta cuando ella no está. Es demasiado interesante entender cómo los animales viven sus sentimientos sin mezcla. Puros colores primarios.

Los humanos, en cambio, llegamos al colmo de tener “sentimientos encontrados”, existiendo en dos realidades contradictorias al mismo tiempo. ¿Será parte de la vuelta que le da nuestro cerebro a la vida? ¿O es la pura gana de complicarnos la existencia? Tal vez seríamos más felices siendo más básicos. Pero nos perderíamos de la gama total de colores.

Si somos más sinceros con nuestras necesidades, les podemos quitar estorbos a nuestras emociones y sentirlas más limpias, no menos complejas. No hay que tener vergüenza de pedir lo que uno quiere. Ni de sentir lo que haya en el momento.

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