Paso frente a puertas con nombres
bordados en hierro, peinados con hiedra
que me dicen cómo se llaman
con la voz que habita mi mente.
¿Quién bautiza una casa?
Tal vez si hacerlo la hechizara
para encontrar siempre allí
a esa persona.
Debería entonces ponerle rótulo
al dintel de mi cuarto
e invocarte cada vez que lo paso.
