Volver a empezar

No me quiero poner filosófica, o al menos no demasiado, pero es increíble como, mientras más edad tengo, más siento que vuelvo a empezar cada día. Será una cuestión de darme cuenta cuántas personas distintas he sido en tantos años. Y es un tema recurrente, ya he tratado de ponerlo en palabras otras veces. Lo pienso cuando vuelvo a vivir cosas con mis hijos, ellos por primera vez, yo con ellos. También con mi vida propia, cuando vuelvo a sentir algo, la emoción no es nueva, pero la ocasión sí.

No es necesario tener un acontecimiento que le mueva uno el mundo para darse cuenta que todo es nuevo. Que vale la pena tener mente de principiante, no sólo para aprender cosas prácticas, también para vivir. La capacidad de asombro nos mantiene comprometidos con la vida, la dejamos de disfrutar cuando ya nada nos emociona. Es otro tipo de ejercicio, no dejarnos caer en la complacencia del cinismo, que no es otra cosa que miedo a lo nuevo.

Agradezco todo lo que ya sé hacer. Y quiero volver a hacerlo de nuevo, todas las veces que pueda. La vida, si sólo es una, quiero disfrutarla al máximo. Además, siempre se puede volver a comenzar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.