Gatos y perros

Tengo dos gatos y dos perros. Los últimos son adiciones recientes. No me quejo de ninguno. Ambos son especiales en su propia esfera. Pero…

Los perros han evolucionado junto con los humanos desde que aprendimos a hablar. La simbiosis que tenemos es difícil de anular. No creo que exista ningún chihuahua salvaje, por ejemplo. Los gatos, en cambio, se domesticaron a sí mismos y se nos acercan por conveniencia. Que no quiere decir que una relación sea más fiel que la otra. Ningún gato me ha deshecho la cara como lo hizo el perro que yo crié desde pequeño. Es simplemente que ambas relaciones tienen sus ventajas y desventajas (vaya sorpresa).

Ser independiente como gato implica que cuando uno se acerca a otra persona, tiene que dar signos inequívocos de cercanía. Ser sociable como perro trae consigo un aprendizaje profundo de dónde marcar límites. Todo tiene cosas buenas y malas. Y yo voy a decir «miau» hasta el día que me muera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.