Sí, pero no me gusta

Alguna vez tuve tanta ropa negra, que me pidieron que no comprara más. No sé si es porque me da pereza organizarme para escoger o porque verdaderamente me queda bien el color, lo cierto es que gravito hacia la ropa negra. Y ahora pretendo hacer que mi hija use colores de paletas de helado, a lo cual se rehúsa.

Agarramos un cierto camino hacia lo cómodo y lo que nos queda bien con la edad. Tal vez por eso todas las películas futuristas nos tienen usando uniformes. No sé si eso sería del todo bueno, pero sí sería práctico. Pero, hasta para eso hay que atreverse a cambiar, a tener algo que sea distinto. La vida, me han dicho, tiene más colores y hay que usar todos los que uno pueda.

Le compré a la niña un enterizo color helado de fresa, el cual tengo puesto porque ella no lo quiso. Admito que es simpático y no me queda mal, pero sigo prefiriendo el negro.

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