Tuve que pedir un favor hoy a alguien con quien no me hablo de forma regular. Me dio pena, pero lo hice porque me urgía.
Pedir favores nos pone en una situación vulnerable. Es justo en el momento en que necesitamos de alguien, en que tenemos que admitir que no podemos solos. Por eso a muchas personas las perdemos como amigas cuando las ayudamos. Se sienten expuestas.
La verdad es que necesitamos constantemente de la cooperación con los demás. No somos seres aislados y sólo nos desarrollamos bien cuando estamos acompañados. Esto implica un grado de dependencia. Qué tanto lo abramos, eso ya depende de cada uno. Sigo sintiendo clavo, pero logré solucionar mi problema. Eso era lo importante.
