Creo que todo lo que ha hecho el ser humano ha sido para que alguien se fije en él. Una cuestión de no quedar atrás cuando vivíamos en manada, tal vez. El que no era visto, se moría. Por eso lloran los bebés, nos arreglamos para salir, construimos pirámides. El arte entero es una llamada de atención.
Nuestro cerebro está diseñado para compartirse y vivir en conjunto. Para eso necesitamos hacer relaciones. Nos sentimos vistos. Comprendidos. Alguien tiene que ser testigo de nuestra existencia porque si no, nunca estuvimos.
Nuestros amigos cumplen esa función. No necesitamos dejar nuestra huella en la Historia. Tan sólo precisamos conectar con otro ser humano.
