Hay cosas que uno deja sin decir, porque uno supone que se sobreentienden. Grave error. A veces hay que dejar claro hasta que el agua moja. Como que se nos olvidan las cosas evidentes.
Los seres humanos estamos acostumbrados a creer que todos entienden el mundo como uno. Y, aunque obvio hay cosas en común, nadie mira la vida igual que el otro.
Me gusta poner las cosas sobre la mesa aunque parezca agresiva. Detesto los malos entendidos por no abrir la boca. Y todo, todo, se puede preguntar.
