Uf… eso de seguir reglas no se me da por naturaleza. Tengo que estar convencida. Y aún así veo si tienen alguna laguna. Culpa de mis padres, seguro. Cuestionar era obligatorio en casa, mientras no fuera a ellos. Eso no funciona.
Todas las sociedades tienen caminos probados para obtener resultados. Las costumbres no surgen antes de la necesidad, es al contrario. Lo que pasa es que a veces nos quedamos con lo externo cuando éste ya no tiene sentido. Muchas de nuestras manifestaciones sociales son resabios de otros tiempos. Pero romperlas conlleva su propio riesgo.
En la vida uno está casi obligado a conocer con profundidad las reglas externas. Y sólo entonces romper las que no funcionan. Todo tiene consecuencias, hacerlo o no. La cosa es conocerlas para tomar una decisión informada. Y luego no quejarse.
