Mala memoria

Me gusta tener mala memoria para todo. Sobre todo para las cosas que pasan mal. Olvidarse de la emoción, no del hecho, ayuda a trascender. Uno no alimenta lo malo, lo transitorio.

La memoria funciona en forma extraña y el cerebro sólo recuerda lo que le sirve. Las emociones sirven en ese medio segundo que las sentimos, después, no necesariamente.

Quiero tener más afinidad con mis sentimientos en el momento. Y dejarlos ir después.

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