De la que fui
no quedan ni las células
cada una muerta y desechada
dando paso a una nueva
pero más vieja
mis mudables recuerdos
tampoco retienen cosas importantes
como la voz de mi padre
voy siendo otra
aún cuando me reconozco, casi siempre,
en el espejo
ya no soy yo, soy otra,
pero me gusta la idea
de entregar otro cuerpo
al terminar el viaje.
