El puberto cree que sabe más que yo, obvio. Es una característica de la edad. Y yo sé que, no sólo no sabe, sino que ni siquiera sabe qué no sabe. También sé que la única forma que aprenda es haciendo y equivocándose.
Las capacidades humanas van en aumento, como peldaños en una escalera. Saltarse etapas rara vez funciona bien, porque se queda uno sin una habilidad previa a la siguiente. Y la única forma de aprender, es hacer las cosas que uno no sabe. Vivimos entre dos extremos, como siempre.
Lo que me queda claro, es que sólo con una mentalidad de principiante es que uno adquiere conocimiento. Si de entrada creemos que ya lo sabemos todo, mejor quedarnos sentados, esperando el fin. Los golpes de lo nuevo duelen, las metidas de pata son varias y variadas y la ignorancia a veces se ahoga con lágrimas. Pero todo vale la pena.
