Hoy hice caldo de frijoles. En esta casa eso sí es excepcional porque casi no hago. Parece tan sencillo, pero no es comida que me venga a mente como cosa normal. Y le puse nuditos de masa que vi en un tuit.
Escribo de esto porque mi gente estuvo feliz y me recuerda que a veces sólo tengo que hacer un pequeño cambio para regresar a un estado de gracia. Es como cambiarse el peinado, comprar una blusa nueva, mover de lugar los muebles. Cosas pequeñas que nos sacan del aburrimiento y nos regresan a querer seguir. Por eso uno toma vacaciones, hace cosas distintas el fin de semana, tiene hobbies. La vida camina bien con rutinas y mejor con pequeños recreos.
Tal vez no vuelva a hacer caldo en mucho tiempo. Pero seguro sí hago algo distinto cada semana.
