El momento oportuno

Aprendí a decir te quiero con los ojos enlazados

a pedir ayuda antes de romperlo todo

a responder con empatía

prefiero guardarme las palabras

si van a servir de veneno y no de medicina

no pesa tanto la verdad como la compasión

y anoche, en vez de dar la lección de toda la vida

y decirle a la personita tierna que “todos vamos a morir”,

le mentí con todo mi corazón y le prometí,

que conmigo al lado, nada malo le puede pasar.

Ambas sabemos que no es verdad,

y no importa.

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