Todo lo medimos, hasta la vida la contamos en tiempo. Parece que nos sobrepasa la necesidad de llevar un récord y hacer comparaciones. Lo cual es perfecto para una compañía, pero no para una persona.
Obtener satisfacción de un número en frío es perdernos de la travesía que llevó allí. Tal vez estoy con la alerta puesta en una cifra en una balanza. Es cierto que me hace ruido. Pero también sé desde dónde he llegado hasta aquí.
