Se supone que a cierta edad (que ya tengo), uno necesita o anteojos o brazos más largos… Sigo teniendo la suerte de estar librada de ambas carencias y continúo leyendo impunemente libros en mi celular. No sé cuánto tiempo me sea esto sostenible. Sospecho que todo el tiempo que me tarde en ir a un oculista.
Lo interesante es que la distancia es equivalente al enfoque y puedo entenderlo perfectamente. Yo necesito tomar mucha para poder darle perspectiva a mi vida, sobre todo en situaciones complicadas. No siempre lo logro, precisamente porque vivo lo que estoy viviendo y eso de alejarme se me hace complicado. Pero, callar y escuchar equivalen a ese espacio y poco a poco he aprendido a hacer ambas.
Necesito distancia de mí misma y eso implica soltarme, mi ego, mi concepción de cómo debe ser mi vida, mis relaciones y, sobre todo, mi autoconocimiento. Sólo para que haya espacio para cosas mejor enfocadas. No hacerlo implica muchos dolores de cabeza.
