El gusto personal

Nada tan particular como los gustos de comida. La belleza visual tiene parámetros objetivos, matemáticos inclusive. Pero lo que a uno le gusta comer es completamente subjetivo. Como los sentimientos.

Tiene también qué ver con la educación que uno le da a su paladar y lo abierto que está para probar cosas nuevas. Nada tan sin sentido como el instinto de decir que a uno no le gusta algo que no ha probado, pero todos los que vivimos con niños sabemos que esa es la primera reacción. El enseñarles a aventurarse y a no hacer juicios sin evidencia es parte del largo camino que toca para darles las llaves de un mundo más amplio.

Me gusta pensar que ampliarles la escogencia de comida es hacerlos mejores. Al menos tendrán más oportunidades de comer en muchas partes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.