De todas las cosas que no existen
me gusta la forma en que no me has visto
el timbre de tu voz que no dice mi nombre
una mano, la derecha, sin tocar mi muslo debajo de la mesa
el vino que no está en una botella y que no he comprado
esa canción, la que nadie canta, que no nos gusta todavía
el ruido de tus pasos que no se acercan a mi puerta.
Todo eso que no existe y me gusta, es mío.
