El reino de lo absoluto es esclavizante. Vivir en un constante sí o no, sólo termina desesperando, porque hay mucha más opciones que dos. Yo, que soy binaria y que me encantan las respuestas contundentes, entiendo que no todo (si es que algo), se puede resumir en los extremos.
Pero hablar de radicalizar o de hacer las cosas hasta el final, no es lo mismo, porque peor que llegar al extremo es hacer las cosas a medias. Las decisiones, cuando se toman, se deben asumir con todo. O adoptar otras medidas. No se trata de quedarse estancado en una cosa que no sirve, pero tampoco se le puede pedir que funcione si no se está haciendo todo lo que se debe.
La tibieza de sentimientos, las disposiciones mal llevadas, las prohibiciones sin ejecutarse, sólo sirven como cuchillos poco afilados. Son los más peligrosos.
