Alguna vez creímos que la Tierra era plana
Que el sol giraba a nuestro alrededor
Que los demonios existían
Y que les importábamos a los dioses.
Alguna vez creímos en dragones,
En bosques poblados de hadas
En portentos escritos por las estrellas
Y que teníamos un destino.
Ahora ya no creemos en la magia
Ni el destino, ni los dioses, ni dragones.
Pero nos seguimos ilusionando con el amor.
