Ulises parte hacia Ítaca
de nuevo, por primera vez,
cada vez que contamos la historia
haciéndola nueva,
con llenar oídos que nunca la han escuchado.
Igual que el mar eterno
es una gota recién sublimada
en cuanto se contempla
con los ojos incrédulos por la inmensidad.
Igual que la historia más vieja del mundo
no se ha contado jamás
hasta que unos labios se encuentran
por primera vez.
