Abrazarnos

La mayor parte de mi día la paso sola. En el carro, en el súper, en mi casa… luego entran los niños y ya no estoy sola, pero tampoco estoy «acompañada».

Las redes sociales nos sirven para darnos un sentimiento de comunidad. Buscamos grupos de personas con intereses en común. Nos sentimos bien cuando recibimos un «like» en una de nuestras fotos. Nos reímos de los chatuiteos interminables. Y está bien.

Pero que eso sea la parte prioritaria de la conexión que necesitamos como personas… Con nuestras necesidades básicas cubiertas, ansiamos otro tipo de recompensas por estar vivos. Un sabernos «conocidos» y apreciados, que sólo se obtiene en compañía. Claro que primero tenemos que aprender a ser buena compañía para nosotros mismos.

Pero, al final de mi día, yo sí quiero un momento de intimidad. De cariño dado y recibido. De compartir vida. Tal vez es cuando uno se da cuenta de esto que cuestiona relaciones insatisfactorias, que sólo aportan un cuerpo tibio al lado, pero no un humano que camine con uno.

Es precisamente porque sé lo que quiero, que no me conformo con menos. Y por eso mismo sé que se puede tener.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.