Mi tienda favorita

Cuando viajo, me encanta ir al súper. Es una atajo para conocer las costumbres locales. Y porque me encantan los súpers. Eso de ver tantas cosas ordenadas, con tantas opciones, me parece fascinante. Aunque en ciertos lugares la abundancia de cosas para escoger me abruma. Nunca sé si lo que voy a agarrar sea lo más rico. Parálisis por análisis que le dicen.

Tenemos un problema de aversión a equivocarnos, sobre todo ante opciones que parecen igual de buenas. No queremos perdernos de lo mejor que podamos obtener. Cuando, en realidad, entre dos buenas opciones, no hay respuestas equivocadas. Es peor quedarse paralizado.

Me quedo pensando como cinco minutos frente a la refri donde están los yogurts. Y siempre quiero el que no escogí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.