Lugares de antes

Fui a comprar telas a un lugar de la zona 1. Me transportó inmediatamente al pasado y llegar allí con mi papá. La tienda, los mostradores, el olor a telas, todo, sigue exactamente igual. Casi busqué al gerente que atendía a mi papá. Es increíble como tuve otra vez 10 años. Cómo hay lugares que tienen una realidad doble (la del pasado y la del presente), superimpuestas y cómo uno puede convivir con ambas.

Hay físicos que teorizan que el tiempo es un bloque en el que todo está sucediendo al mismo tiempo. Así explican cómo cambiar algo del pasado no tiene consecuencias en el futuro porque todo ya sucedió o está sucediendo o como sea que lo expliquen. Para uno de individuo, el tiempo una torre de recuerdos sobre la que uno va poniendo los más recientes. Buscar algo del pasado implica revisar ese edificio y eso implica modificarlo. Uno nunca recuerda sin cambiar el pasado. Ésa es la base de una buena terapia, porque redimensionar un trauma o entender algo trágico en el ahora, ayuda a que la historia personal cambie y uno pueda trascender.

Es bonito tener lugares que son portales del tiempo. Que nos transporten a momentos propios específicos y nos llenen de una nostalgia rica. No voy seguido a esa tienda, pero tengo que ir con cierta regularidad y el viaje me sorprende cada vez.

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