Encontrar gente con quién platicar a gusto es un regalo a cualquier edad. No sólo hacer monólogos porque uno quiere lucirse o quedarse callado porque no hay nada qué aportar. Una de esas conversaciones interesantes en las que uno quiere conocer y que lo conozcan.
Los seres humanos evolucionamos para estar acompañados y conocer a los que tenemos alrededor. Nos hace mejores. Nos mantiene sanos. Nos da felicidad. Sabernos apreciados y apreciar. Es parte de lo que nos define.
Así que encontrarnos en otro es un regalo. Y se aprecia aún más cuando uno ya no es tan joven. La vida está para compartirla.
