Tengo un frasco de ajos con miel que he dejado fermentar desde hace seis meses. Uso un poco, le meto más ajos más miel y siempre está en un poco de efervescencia. Porque las cosas tapadas y a oscuras tienden a degradarse y no todo tiene las bondades de un vino o una delicadeza culinaria.
La terapia ayuda a sacar las cosas a la luz. A que uno mire esas molestias, les apunte el ojo, las observe y les quite el peso que da lo escondido. Las cosas que no se dicen tienden a acumular todo eso que se acumula en las gavetas que parecen un hoyo negro que atrae toda la basura y da pereza ordenar. Mejor sacarlo, verlo aunque sea feo y decidir si uno se quiere quedar con eso o no.
Tengo muy pocas gavetas en mi casa, así como dejo pocas cosas sin decir. Me acelera procesos de purgas dolorosas. Pero también me reduce la acumulación de cargas. Mejor así.
